Cuatro días junto al mar en San Agustinillo para reconectar con tu cuerpo, tu respiración y tu ritmo interno. Este retiro para mujeres combina yoga, somática, pausas profundas, comida deliciosa y momentos de presencia compartida en un ambiente íntimo, cálido y humano.
Un ambiente cálido, humano y profundamente íntimo.
Días de práctica y presencia, con tiempo suficiente para descansar, caminar descalza en la arena, leer, recibir un masaje o simplemente mirar el mar. Cada práctica está diseñada para acompañar tu sistema nervioso con suavidad, para que puedas encontrar tu propio ritmo y llevarte herramientas reales para la vida diaria. Un retiro para sentir, descansar y recordar que tu cuerpo es un hogar.
todas las mañanas hay café, tea y fruta fresca antes de la práctica
elaborado por una chef oaxaqueña con ingredientes locales
preparada por la misma chef
la noche de bienvenida
Uso de salas y espacios comunes del centro de retiro
una práctica de yoga Yang por las mañanas y Yin yoga por las tardes
se reserva y paga directamente con el centro de retiros Zazil
incluidos taxis desde/hacia el aeropuerto
existen muchas opciones deliciosas en la playa, y es un tiempo libre para que cada una elija cómo disfrutar su día.
Ceremonia de bienvenida y sound healing para abrir el espacio.
Comenzaremos el día con una práctica de yoga yang con enfoque somático, suave y revitalizante, para despertar el cuerpo desde la respiración y el movimiento consciente. La tarde nos invita a un taller de movimiento y dibujo somático, “Mi Mapa Interno”, un espacio creativo para explorar lo que el cuerpo sabe y quiere expresar. Al anochecer cerraremos con una práctica de yin yoga profunda y restaurativa, un gesto de descanso para integrar el día con calma.
Iniciaremos el día con una práctica de yoga yang con enfoque somático para despertar el cuerpo con claridad y suavidad.
Por la tarde exploraremos el taller “Ser Sostén, Ser Sostenida”, una experiencia en parejas para sentir la presencia, el contacto y la corregulación desde un lugar seguro y humano.
Al anochecer haremos una práctica de yin yoga para integrar el día y entrar en un ritmo más lento.
Cerraremos con nuestra Noche de Presencia, un espacio íntimo para compartir, escuchar y dejarnos habitar por la pausa.
Comenzaremos el día con una práctica de yoga yang con enfoque somático para despertar el cuerpo con presencia y energía suave. La tarde será un espacio libre para descansar, caminar o simplemente dejar que el día se acomode en ti.
Al final de la tarde iremos juntas a la playa para contemplar el atardecer, un momento sencillo y profundo para cerrar lo vivido.
Después volveremos para una práctica de yin yoga, un gesto de integración y descanso antes de la cena.
Comenzaremos la mañana con una práctica suave enfocada en integrar todo lo vivido durante el retiro. Después compartiremos un círculo de despedida, un espacio cálido para honrar el camino recorrido y cerrar el encuentro con presencia y gratitud.
Con esto daremos por concluido el retiro, quedando el resto de la mañana libre para preparar el regreso.
